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LOS LLANOS

La zona de los Llanos venezolanos se extiende como una alfombra verde desde los Andes hasta el Delta del Orinoco. En el Norte, la Sabana termina en la Cordillera de la Costa, y en el Sur, la aparición abrupta de la selva rompe la continuidad en el paisaje, haciéndose una especie de frontera vegetal.

En la época de sequía, de noviembre a abril, los ríos se tornan casi pantanos o se secan del todo. Casi siempre sopla en esos meses un viento del noroeste, que aunque refresca la temperatura, deja tras sí nubarrones de polvo.

El período de las lluvia que comienza en abril y termina en octubre, se caracteriza por la caída de lluvias fuertes, llamados “palos de agua”, que provocan no pocas veces el desbordamiento de los ríos, al salirse el agua de su cauce normal.

El río principal es el Orinoco, del cual nacen una cantidad de riachuelos más o menos grandes.

Los Llanos son escasos en vegetación. Sólo en las partes húmedas pueblan el terreno pequeños bosques de palmas moriches, llamados “Morichales”.

Los Llanos venezolanos y la Sabana inundada son un paraíso para pescadores y cazadores aficionados. Existe una gran cantidad de especies de peces, de distintos colores y tamaños, que puedan alcanzar un peso extraordinario.

Igualmente típico en los Llanos, son los osos hormigueros, los chigires, y los jabalíes.

Más allá de esto, en los moriches o en grupos de paisaje estepario tienen su hogar muchas especies de pájaros. Entre los más bonitos y llamativos se encuentra el “Corocoro”, también conocido como Ibis rojo. Digno de mención es la variedad de patos en todos los tamaños y colores. Muchas de estas especies que se consideraban anteriormente en peligro de extinción, se encuentran en la actualidad bajo protección, en reservorios naturales.

El clima en los Llanos se caracteriza por un fuerte contraste entre la época de sequía (el llamado “verano”) y la época de lluvias (conocida como el “invierno”). En invierno, caen diluvios de agua, los ríos se desbordan e inundan grandes extensiones del país; el ganado busca protección en esta época en terrenos más elevados. Estas inundaciones constituyen también un peligro para el hombre.